miércoles, 27 de octubre de 2010

Lo más triste que escribi

17 Enero. 2007

Que triste, es ver un ave sin sus alas, aunque nunca he visto un ave tenerse lástima así mismo.
 
Necesito ahuyentar este miedo que se siente cuando las cosas parecen ir mal y no puedes más que empeorarlas, necesito gritar que no puedo respirar, que me siento triste y me invade la soledad…
 
Que mis pensamientos renacen en la tortura del abandono, de la triste necesidad de alejarme de lo que me mantiene con vida, es como cortar el delgado hilo que me mantiene que desde aquel entonces en que se creó ese vínculo mis días habia sido soleados, que mi risa era natural y espontanea y el brillo de mis ojos era honesto y verdadero y mi andar por la vida era más ligero.
 
La gente decia que yo habia cambiado, que me veia radiante y llena de amor, que lo desbordaba hasta contagiar…
 
Hoy… tengo que quitarme esta maquina que me da vida, arrancar todo lo que esta conectado a mi corazón y mi cerebro… y entonces, volver a aprender a respirar como un bebé recien nacido y aprender a vivir sin ese aroma en mi almohada, mudarme de casa y hasta de piel… para finalmente arrancarme lo que me esta lacerando el alma.
 
Me empeñe en hacerme creer que era mio, pero me empeñe en una relación que me hacia feliz y no… feliz tan a medias parecia feliz por completo… al menos era como un eclipse… cubria lo malo con lo bueno.
 
Tengo que tomar una decision hoy por hoy… que si la dejo seguira alimentando mi tristeza y se hará más profunda.
 
Me consuela saber, que al terminarlo, dejare de respirar unos segundos que se harán horas bajo el agua, pero al final… (recuerdas ese gran halo de aire que haces despues de haber aguantado la respiración mucho tiempo) al final esperare ese halo de vida, que me regresará a mi bendita realidad.

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